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viernes, octubre 28, 2011

La crisis de identidad del otoño.

Me resulta familiar, sobre todo en el otoño (boreal, puesto que vivo en el hemisferio norte) escuchar cada año acerca de su caracter poético: de como es la estación más bella, la cadencia de las hojas al viento, la lánguida paleta de colores de la flora preparada a dormir; y sobre todo, el fin del calor infernal al que nos tiene sometido el cambio climático. En fin, clichés, clichés. Muchos clichés. Yo pienso en el otoño como una primavera a la inversa, con todo y su equinoccio. Pero tiene una peculiar traza de inestabilidad mental que no encuentro en ninguna otra estación. Si bien la primavera también es cambiante, es relativamente predecible a lo largo de los días (salvo, de nuevo, el horror del daño al ambiente). El otoño guarda en si una confusión. Se sabe camino al invierno, pero posee una mano con muchas cartas de las estaciones restantes y las va jugando como si no le importase demasiado traer a octubre la primavera, la nieve a septiembre o el viento de marzo a los albores de diciembre.

El otoño no abraza la locura, sólo es inestable, una inestabilidad mesurada que en su mesura desmesura todo (pffft).

Tiene muchos "días extraviados":

Porque muchas veces, en tal tiempo del año, se encuentra un día extraviado que pertenece a una estación distinta y que tiene la propiedad de hacernos vivir en esa época, evocando sus placeres, haciéndonoslos desear, y que viene a interrumpir las ilusiones que nos estábamos forjando, colocando fuera de su sitio, más allá o más acá, esa hoja arrancada de otro capítulo en el calendario interpolado de la felicidad

Marcel Proust, En busca del tiempo perdido. Por el Camino de Swann.

Tal vez sea por ello que sea una estación tan socorrida "sentimentalmente".

miércoles, marzo 30, 2011

Una probada

Un buen zapatero hace el mejor calzado con el cuero que se le da
Aristóteles - Ética Nicomáquea.

viernes, diciembre 10, 2010

Lo dijo mejor que yo.

La mayoría de las personas que conocemos no nos inspiran más que indiferencia; de modo que cuando en un ser depositamos grandes posibilidades de pena o de alegría para nuestro corazón, se nos figura que pertenece a otro mundo, se envuelve en poesía, convierte nuestra vida en una gran llanura donde nosotros no apreciamos mas que la distancia que de él nos separa.


Marcel Proust. Por el camino de Swann.

miércoles, abril 21, 2010

Random Citation

Sayin' all is good and nothingness is death...

jueves, marzo 18, 2010

Words from the Lady of Lothlorien

Do not let your hearts be troubled. Go now and rest, for you are weary with sorrow and much toil. Tonight, you will sleep in peace.



Peace...peace...peace...

martes, enero 05, 2010

Comenzar, nacer, etc.

Me abstendre en estos momentos de hacer cualquier alusión a lo típico o sea, quejas, lamentos, puntualización de lo malo, etc.

El año nuevo (que realmente es una convencionalidad, pero bueno, esa es otra historia) por lo general brinda sensaciones de esperanza y de propósitos, buscando un cambio en nuestras propias actitudes, nuestra suerte, nuestras circunstancias y pone en nuestras mentes, si bien, de manera breve, la idea de comienzo. Esto me recuerda ciertas ideas de Hannah Arendt, respecto al nacimiento (de los humanos) que bien podrían ser adecuadas:

el nuevo comienzo inherente al nacimiento se deja sentir en el mundo sólo porque el recién llegado posee la capacidad de empezar algo nuevo, es decir, de actuar...

Es todo por el momento...

jueves, mayo 07, 2009

Algunas citas mas referentes a esas cosas humanas.

Batallé un poco para encontrarles de nuevo, y eso que las leía la tarde de hoy. Mi mente esta difusa porque no se distinguir entre realidad y fantasía extraña. Pero no hablaré de eso hoy. Solo quería escribir estas ideas:

"Las relaciones amistosas con el prójimo y aquellas por las que se definen las amistades parecen originarse de las de los hombres con relación a sí mismos."

"Parece, pues, que el malo no está dispuesto a amar ni siquiera a sí mismo, porque no tiene nada amable. Por consiguiente, si el tener tal disposición es una gran desgracia, debemos hacer todo esfuerzo para evitar la maldad e intentar ser buenos, porque de esta manera sólo uno puede tener disposiciones amistosas consigo mismo, sino también llegar a ser amigo de otro"

jueves, abril 23, 2009

A callar

"Whereof one cannot speak, thereof one must be silent"

martes, abril 21, 2009

Citas, citas, citas...

"Si Dios existe, será generoso con las criaturas que desean irse aún más pronto de esta tierra y hasta incluso quizá se disculper por habernos obligado a pasar por aquí".

"Cada uno sabe la dimensión del propio sufrimiento o la ausencia total de sentido de su vida. "

"¿Qué hace que una persona se deteste a sí mismo? Tal vez la cobardía o el miedo a estar equivocado , a no ser demás esperan.

El amargado crónico solo advierte su dolencia una vez por semana: las tardes de los domingos. Como no tiene el trabajo o la rutina para aliviar los síntomas percibe que algo anda muy mal, pues la paz de esas tardes es infernal, el tiempo no acaba de pasar y una constante irritación se manifiesta libremente.

jueves, enero 10, 2008

Los árboles...antes de la Edad del Sol y la Luna.

...Entonces Yavanna se incorporó y se irguió sobre Ezellohar, el montículo verde, pero estaba desnudo ahora, y negro; y puso las manos sobre los árboles, pero estos estaban muertos y oscuros, y cada rama que tocaba se quebraba y caía marchita a sus pies. Entoces muchas voces se alzaron en lamentaciones; y les parecio a los que se apesadumbraban que habían bebido hasta las heces la copa de dolor que Melkor habia escanciado para ellos. Pero no era así.

Yavanna habló ante los Valar diciendo: - La luz de los Árboles se ha ido, y ahora solo vive en los Silmarils de Fëanor. ¡Previsor ha sido! Aún para los más poderosos bajo la égida de Iluvatar hay una obra que solo pueden llevar a cabo una única vez. Di ser a la Luz de los Árboles, y en los confines de Eä nunca más podre hacerlo. Sin embargo, si yo dispusiese de un poco de esa luz, podría devolver la vida a los Árboles antes de que las raíces se corrompieran; y entonces nuestras heridas tendrían remedio, y la malicia de Melkor quedaría confundida...


El Silmarillion.

Este pasaje ha venido mucho a mi cabeza. Solo una vez. Una vez fue la creación, según la tradición. Una vez. Una vez las grandes maravillas. Pero solo hoy, que releí el pasaje, repare en la última parte. Un poco de esa luz. ¿Será que existe tal luz, o es solo una ilusión extraña?

jueves, octubre 25, 2007

Sigue Marx

y si nuestras condiciones de vida nos permiten elegir cualquier profesión que queramos, podemos adoptar aquélla que nos asegure el mayor bien, un bien basado en ideas de cuya verdad estemos por completo convencidos, que nos ofrezca el abanico más amplio desde el que trabajar para la humanidad, y que nos permita acercarnos verdaderamente al propósito general para el que toda profesión no es más que un medio la perfección.

Bien es aquello que más eleva a un hombre, aquello que imprime la más alta nobleza a sus acciones y a sus empresas, aquello que lo hace invulnerable, admirado por la multitud y elevado por encima de ella.
Pero el bien sólo puede garantizarlo una profesión en la cual no seamos herramientas serviles, una profesión en la que actuemos independientemente dentro de nuestra esfera. Sólo puede garantizarlo una profesión que no exija actos reprensibles, incluso aunque sean reprensibles sólo en apariencia, una profesión que los mejores puedan ejercer con noble orgullo. Una profesión que garantice esto en su más alto nivel no siempre es la más elevada, pero sí es siempre preferible.

Pero igual que una profesión que no nos garantiza el bien nos degrada, una profesión basada en ideas que más tarde reconocemos como falsas nos hará sucumbir bajo su carga.Y en ese caso no nos queda otro recurso que el auto-desprecio, ¡y qué desesperada salvación la del autoengaño!

Aquellas profesiones no implicadas de lleno en la vida, sino relacionadas con ideas abstractas, son las más peligrosas para los jóvenes cuyos principios y convicciones no son aún firmes, fuertes e indestructibles.

Al mismo tiempo, esas profesiones pueden parecer las más exaltadas si sus raíces se hunden profundamente en nuestros corazones y si somos capaces de sacrificar nuestras vidas y empresas por las ideas que prevalecen en ellas.

Pueden proporcionar la felicidad al hombre que tenga vocación para ellas, pero también pueden destruir a quien las adopta apresuradamente, sin reflexionar, cediendo al impulso del momento.

Marx...

(...) si hemos elegido una profesión para la que no tenemos talento jamas podremos ejercela bien, y pronot nos daremos cuenta con vergüenza de nuestra incapacidad y nos diremos que somos unos inútiles, que somos incapaces de satisfacer nuestra vocación. Entonces, la consecuencia más natural es el autodesprecio, ¿y qué sentimiento es más doloros y más difícil de compensar a pesar de todo lo que el mundo exterior pueda ofrecernos? El autodesprecio es como una serpiente que mordisquea nuestro pecho, absorbiéndonos la sangre del corazón y mezclándola con el veneno de la misantropía y la desesperación. (...)

domingo, noviembre 20, 2005

Un sabio francés dijo una vez.....

Incluso en el trono más alto, uno se sienta sobre sus propias posaderas.

martes, julio 12, 2005

Vento

Nenhum vento sopra a favor de quem não sabe para onde ir.


No me cabe duda de que no importa el idioma en el que algo sea expresado....la verdad siempre conservara su belleza...